Todo empezó con los discos de 5 y 1/4, los recordáis? aquellos viejos discos flexibles donde nos entraba un Sistema Operativo entero, lo cargábamos en memoria y había que sacarlo para meter otro con cualquier programa. Estos discos eran bastante delicados aunque por aquel momento la informática era mucho menos popular que hoy en dia y por tanto el intercambio de archivos entre usuarios era algo mas anecdótico.
La cosa mejoro con los discos de 3 y 1/2, de plástico duro y que vivieron su época dorada el los 90 como soporte para software hasta la mitad de la década (momento en que apareció el CD) y durante el resto como soporte para documentos.
Si, documentos, y es que este post va de eso. Con la llegada de los CDs los programas se almacenaban en ellos pero los documentos de usuario no tenia sentido ya que suelen ocupar a lo sumo unos megas frente a los 650 Mb que soporta un CD, y ni meto en la ecuación al DVD. 4.7 Gb de un solo uso no es ni mucho menos algo ideal para llevar documentos…. y asi nacio el Pendrive.
El Pendrive no es ningún secreto para ningún lector de este blog: una memoria flash de mayor o menor tamaño que se conecta a un puerto USB y que ofrece una velocidad de acceso mucho mas rápida que un disquete, a la vez de mucho mas espacio (1 disco apenas contiene un Mb de información frente a varios gb de un Pendrive actualmente) y mucha mas seguridad (los discos se estropean fácilmente, aunque los Pendrive se pierden igual de facilemente,eso si). Con estas premisas, superando en todo al rival esta claro que rápidamente se convirtieron en el standard del formato de archivos.
Recuerdo que mi primer Pendrive era de 64 Mb… una pasada que me permitía llevar todos mis documentos importantes de un lado para otro y por supuesto siempre llevaba encima. Esa misma tónica continuo cuando fue sustituido por uno 512 Mb, que suponía un importante aumento de espacio, pero aun insuficiente para llevar archivos grandes. Por suerte ese salto llego cuando se supero el Gb, y hasta hace poco llevaba siempre encima un Pendrive de 4 Gb, que tenia lleno de documentos importantes y software imprescindible que rara vez necesitaba realmente (lo se, suena contradictorio, pero si os digo que es el winrar, el office y 2 cosas mas lo entendéis mejor,verdad?).
Claro que no me entraba todo lo que necesitaba realmente, así que la realidad es que tenia unos documentos impresicindibles y un software limitado que si un día tenia que echar uso real de el se me quedaría corto, motivo por el que estaba claro que el Pendrive servia para documentos, pero para software mejor un buen disco duro de 2.5″.
Cuando lo compre (hace 3 años creo recordar) me costo unos 36€ si la memoria no me falla, y durante estos años ha cumplido bien su función, si bien cada vez lo he ido usando menos a pesar de que siempre lo llevo encima en el llavero.
Hace unas semanas se me rompió la parte que colgaba del llavero, y si bien sigue funcionando bien ya no es tan cómodo de transportar, por ello cuando vi una oferta de 8€ por uno de 8 Gb con forma de llave puesto en casa (es decir, con gastos de envío incluidos) no me lo pensé y lo compre.

Me llego a los pocos días y lo cierto es que tras probar que funcionara y colgarlo en el llavero me he dispuesto a meter información con el siguiente resultado:
– Documentos: ¿cuales? en realidad no se me ocurre ningún documento que necesite tener accesible si o si siempre, y total tengo todo en Dropbox y ademas hoy en día todo se suele mandar por mail, por ello las posibilidades de que realmente necesite acceder a un documento del pendrive como única vía de acceso tiende a cero (hay internet en casi todas partes) y encima lo mas probable es que ni siquiera este seguro de que sea la ultima versión llegado el momento.
– Software: mismo problema que antaño. El software ocupa cada día mas así que 8 Gb es insuficiente. Por no hablar de que la tendencia es que ni tengamos almacenado en casa los instaladores de nuestros programas (con el riesgo y las ventajas que ello conlleva)
La realidad es que al final, lo tengo vacío del todo y echando la vista atrás no recuero mas un par de veces donde diera uso al viejo en los últimos años (si, 3 veces en total) No dudo que en algún momento puntual pueda ser útil, o para experimentos como llevar un SO completo y cosas asi, o para usuarios puntuales, pero en el día a día, la realidad es que no lo necesito. Dropbox y sus clones me dan todo lo que puedo necesitar y todo esto me lleva a una conclusión clara: agonizaran un tiempo pero los Pendrive están condenados, al menos tal y como fueron concebidos. Y formaran parte de la larga lista de formatos extintos que estamos viendo: CD, DVD, BR (no acaba de despegar, y no nos engañemos, nacio muerto)…. ¿tiene sentido haber comprado uno en estas circunstancias? ¿los usáis?



















